Cómo pedirle a tus padres dinero en la universidad

Pedirle dinero a tus padres mientras eres un estudiante universitario nunca es fácil — o cómodo. A veces, sin embargo, los costos y gastos de la universidad son más de lo que puedes manejar. Si te encuentras en una situación en la que necesitas pedir a tus padres (o abuelos, o quien sea) alguna ayuda financiera mientras estás en la universidad, estas sugerencias deberían ayudar a hacer la situación un poco más fácil.

  1. Sé honesto. Esto es probablemente lo más importante. Si mientes y dices que necesitas dinero para el alquiler pero no lo utilizas, ¿qué vas a hacer cuando realmente necesites dinero para el alquiler en unas pocas semanas? Sé honesto acerca de por qué estás preguntando. ¿Estás en una emergencia? ¿Quieres un poco de dinero para algo divertido? ¿Has administrado mal tu dinero y se te acabó antes de que el semestre terminara? ¿Hay alguna gran oportunidad que no quieras perder pero que no puedas pagar?
  2. Ponte en su lugar. Lo más probable es que sepas cómo van a reaccionar. ¿Estarán preocupados por ti porque tuviste un accidente de coche y necesitas dinero para arreglar tu coche para que puedas seguir conduciendo a la escuela? ¿O furiosos porque arruinaste todo el cheque del préstamo del semestre en las primeras semanas de clases? Ponte en su situación y trata de imaginar lo que estarán pensando — y abiertos a — cuando finalmente preguntes. Saber qué esperar te ayudará a saber cómo prepararte.
  3. Sepa si está pidiendo un regalo o un préstamo. Sabes que necesitas dinero. Pero, ¿sabes si vas a poder devolverlo? Si quieres reembolsarlos, hazles saber cómo lo harás. Si no, sé honesto sobre eso también.
  4. Agradece la ayuda que ya has recibido. Tus padres pueden ser ángeles o… bueno… no. Pero, lo más probable es que hayan sacrificado algo – dinero, tiempo, sus propios lujos, energía – para asegurarse de que llegues a la escuela (y puedas quedarte allí). Agradece lo que ya han hecho. Y si no pueden darte dinero pero pueden ofrecerte otro tipo de apoyo, agradece también eso. Puede que lo hagan lo mejor que puedan, como tú.
  5. Piensa en cómo evitar tu situación de nuevo. Tus padres pueden dudar en darte dinero si piensan que vas a estar en la misma situación el mes o el semestre que viene. Piensa en cómo te metiste en tu situación actual y en lo que puedes hacer para evitar que se repita, y hazles saber a tus padres tu plan de acción para hacerlo.
  6. Explora otras opciones si es posible. Tus padres pueden querer darte dinero y ayudarte, pero puede que no sea una posibilidad. Piensa en qué otras opciones tienes, desde un trabajo en el campus hasta un préstamo de emergencia de la oficina de ayuda financiera, que puedan ayudarte. Tus padres apreciarán saber que has buscado otras fuentes además de ellos.