Cómo tener éxito en la universidad

Casi todos los estudiantes universitarios detestan las sesiones de estudio. Las sesiones de estudio intensas y de alto estrés pueden tener efectos perjudiciales tanto en tu promedio como en tu salud. Y aunque no hay un mapa garantizado para el éxito en la universidad, cambiar tus hábitos de estudio y ajustar tu enfoque a tus clases puede hacer una gran diferencia. Los siguientes consejos son un buen punto de partida.

Usar dos cuadernos

Lleva un cuaderno a la clase y úsalo para rascar y garabatear todo lo que puedas. No tiene por qué estar ordenado, ni siquiera tiene que ser legible. Después de la clase (dentro de una hora más o menos), transfiera sus notas a su segundo cuaderno. Tómese su tiempo con estos apuntes: resalte los puntos clave, marque las áreas temáticas en las que su profesor hizo hincapié, busque definiciones y registre las preguntas para la siguiente clase.

El método de los dos cuadernos le ayudará a retener información que de otro modo podría olvidar en pocos días. Revisar todo el nuevo material inmediatamente después de la conferencia lo mantendrá fresco en su mente. Además, escribir las cosas en lugar de escribirlas a máquina conduce a una mejor retención, según el Scientific American.

Encuentre un compañero de estudio

Hazte amigo de alguien de tu clase durante la primera semana del semestre y programa una sesión de estudio regular. Durante las sesiones de estudio, repasen los trozos de información complicados y explíquense unos a otros. Piensa en el proceso como si fuera una narración: convierte tus deberes en historias y cuéntalas a los demás. Además de hacer un nuevo amigo, tú y tu compañero de estudio se mantendrán responsables el uno al otro durante todo el semestre.

Dormir lo suficiente

No se puede exagerar la importancia de la hidratación, la nutrición y, especialmente, el sueño. Su capacidad de recordar puede disminuir hasta en un 40 por ciento si no ha dormido adecuadamente. Intente dormir adecuadamente tantas noches como sea posible, e intente mantener el mismo horario de sueño todas las noches, incluso los fines de semana.

Saber cuando trabajas mejor

Hablando de un horario de sueño, es importante notar que no hay un horario de estudio que se ajuste a todos. Hay muchas investigaciones que indican beneficios tanto para el estudio nocturno como para el estudio matutino, por lo que no debe sentirse presionado a mantener un horario incómodo. Siempre y cuando duermas lo suficiente y cumplas con tus compromisos, tu horario depende de ti. Si trabajas hasta tarde por la noche, asegúrate de darte espacio y tiempo para dormir todas las mañanas (no te apuntes a las clases de las 8 de la mañana si puedes evitarlo). No todo el mundo es una persona de la mañana, y eso está perfectamente bien.

Pruebe el Método Pomodoro

La Técnica Pomodoro es un método de enfoque que se basa en cortas ráfagas de trabajo intenso y muchos descansos. Para probar la técnica, se fija un temporizador para 25 minutos y se trabaja en una sola tarea. Cuando suene el temporizador, tome un descanso de cinco minutos, luego ponga otro temporizador de 25 minutos y vuelva al trabajo. Después de cuatro intervalos de 25 minutos, tome un descanso más largo. Puede que descubras que el Método Pomodoro te ayuda a hacer más cosas en un período de tiempo más corto sin sentirte quemado. Además, se sabe que los descansos cortos de estudio mejoran la concentración.

Optimice su estilo de aprendizaje

Averigua tu estilo de aprendizaje, y luego adapta tus técnicas de estudio para que se ajusten a ese estilo. Recuerda que debes experimentar con algunas estrategias para encontrar lo que mejor se adapte a ti. Si ninguno de los tres estilos de aprendizaje principales te parece que se adapta bien, puedes beneficiarte de una estrategia de estudio que combine dos estilos diferentes.

Ir a las horas de oficina

Y no sólo cuando tienes problemas. Abre líneas de comunicación con tus profesores a principios del semestre para que, cuando surjan preguntas, tu profesor sepa que tienes un interés personal en la clase y el material. Desarrollar relaciones fuertes con los profesores también te ayudará si estás considerando solicitar becas o necesitas cartas de recomendación para la escuela de postgrado.

Trae de vuelta a Mario Kart

O, más específicamente, integra la música en tus sesiones de estudio. La música mejora la actividad cerebral, y la música de los videojuegos está diseñada específicamente para estimular la actividad cerebral y mantenerte concentrado. Las canciones sin palabras y llenas de ritmo le mantendrán motivado sin distraerle.

El espacio fuera de su estudio

El espaciar sus estudios es beneficioso para la retención a largo plazo del material. Si revisa sus notas cada día durante 15 minutos, podrá retener lo que aprenda en sus clases a largo plazo. Trate de no saltarse los días de revisión, o se arriesga a perder lo que ha retenido (especialmente si es material nuevo).

Sudar y estudiar

Existe un enorme conjunto de investigaciones que vinculan el ejercicio con buenas notas y una mejora en el aprendizaje y las habilidades cognitivas, especialmente si se hace ejercicio primero y se estudia después. Si estás atascado en una rutina de estudio y no tienes tiempo de ir al gimnasio, ve a dar una caminata rápida. El aire fresco y el cambio de ambiente te ayudarán a crear conexiones y a resolver problemas.

Cambiar de lugar

Si tienes problemas para concentrarte en tu espacio de estudio, intenta estudiar en diferentes lugares. Para algunos estudiantes, un cambio de ubicación crea conexiones más fuertes con el material que no dependen del lugar donde se aprendió originalmente; como resultado, la información se recuerda más fácilmente más adelante.

Considere un trabajo a tiempo parcial

Si tienes problemas para administrar tu tiempo de estudio, puedes pensar que conseguir un trabajo sólo agravará el problema. Sin embargo, las investigaciones sugieren que los estudiantes que trabajan a tiempo parcial mientras están en la escuela tienden a obtener mejores calificaciones porque la experiencia mejora las habilidades de administración del tiempo.